Cuando el pasado vuelve a tu puerta

 

El amor que se dio, jamás se recupera ni se olvida.
Tampoco regresa en un recuerdo.
Se va, se deja libre como lo que fue antes de ser amor.

Bien dicen que el primer amor no se olvida, que será aquél que más te haya hecho sufrir, el que no volverás a encontrar, el que te enseñará a hacer mejor las cosas con alguien más.

Podrás pasar días enteros sin poder dormir, buscando explicaciones, intentando olvidar, luchando por seguir adelante y no volver atrás.

Te prometes dejar de llorar, minimizar todos los recuerdos para olvidar a esa persona hasta el punto de querer borrarla de tu mente y desear no haberla conocido nunca. Como aquella película Eterno resplandor de una mente sin recuerdos.

Pero sabes que no puedes y no podrás hacerlo nunca. Uno recuerda y se queda con aquello que quiera recordar, pero lo más importante, se quedará con lo que lo haga crecer.

Se vale arrepentirse, pero la realidad es que eso no hará que recuperes el tiempo perdido y tampoco poder cambiar tu pasado.

No creo que valga la pena el arrepentimiento después de tanto tiempo, porque era exactamente lo que querías hacer en su momento.

De lo que estoy segura es que, algo debemos hacer para reparar lo rotos que hemos quedado. Se madura con los daños, no con los años.

Después de que decides recuperarte, no queda nada más que seguir adelante.

No te preocupes por tu pasado, las heridas van cicatrizando; y estarán sanadas por completo cuando te des cuenta que ya no te duelen.

Es inevitable no recordar el pasado, siempre va haber algo o alguien que lo haga, incluso tu pareja actual o tu misma familia.

Pero sabes que has sanado cuando ya no duele.

No te preocupes por los meses o incluso los años que debas tomarte para aprender,  simplemente se trata del tiempo justo y exacto para poder sanar, recuperarte y seguir la vida sin rencores y hacia adelante como debe de ser.

Pero la vida está llena de sorpresas y cuando menos piensas en tu pasado, cuando juras que lo has superado; de repente llega el mensaje que ya no estabas esperado.

Es por ello que digo que lo que no te mata, te manda un mensaje después cuando ya casi lo superaste.

Tanto tiempo intentando cerrar la herida y hay personas tan crueles que pretenden volver como si nada hubiera pasado.

Tú eres la única persona que se conoce totalmente, sabrás qué hacer con ello.

Si decides dar media vuelta y seguir como si nada, adelante, es tu decisión.

Es verdad que hay gente que duele más cuando regresa que cuando se va.

Quizás no queremos soltar lo que nos hace mal porque tenemos la esperanza de que pueda volver a hacernos bien como antes.

Tienes que quererte tanto como para no conformarte con menos de lo que realmente mereces.

Que el tiempo que necesitaste para sanar, te recuerde lo que mereces, aquello por lo que vale la pena seguir adelante y dejar de mirar hacia atrás.

Y si tú te has dado cuenta que no merece ni un segundo de tu tiempo, también estás tomando una de las decisiones más correctas de tu vida.

Porque las personas que sólo aprenden a valorarte cuando te han perdido, no merecen que vuelvan nunca.

Pero cuando sabes que es algo a lo que crees que necesita atención y solucionar un pasado que quedó inconcluso, deberás ser muy inteligente para saber responder.

Un día te das cuenta de que hay personas a las que nunca verás otra vez. Al menos no de la misma manera.

No puedes romper un vaso, intentar juntar todas sus partes rotas y hacer como si nada hubiera pasado; porque sabes que ese vaso jamás volverá a ser como antes.

Para poder seguir hacia adelante es necesario saber mirar atrás. Pero no sólo se trata de mirar, sino de saber que tienes toda una vida que te está esperando a que la vivas, a que la experimentes, a que decidas seguir adelante; que ahora has sanado y eres una persona fuerte porque la vida te obligó a serlo; aquella persona que te haya hecho daño, no podrá volver a hacerlo.

Juras no volver a caer en los mismos errores. Pero la vida es tan buena que te repite la lección hasta que la hayas aprendido.

A veces no sé si se trata de aprendizaje o de algún karma.

Por eso si uno vuelve, si la vida te reúne nuevamente con esa persona o por destino hace que se encuentren; no temas, porque ten por seguro que no puede ni podrá  condicionar tu presente.

Lo que hay que tener claro es que es necesario actuar.

Ojalá, que si decides responder a tu pasado, sea para solucionarlo y poner un punto final a la historia.

Quemar el libro entero y no sólo la hoja.

Deseo con todo mi corazón que puedas darte cuenta que ante todo, primero estás tú y que tomes la mejor decisión recordando el amor que crees merecer.


Imagen: https://www.flickr.com/photos/foufinha/

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