¿Crecimiento individual o colectivo?

Por Alejandro Rafael Lima

Constantemente escuchamos historias excepcionales de éxito. Es común tener a algún familiar o en el círculo social de amistades a alguien que ha logrado un crecimiento increíble a pesar de las circunstancias adversar que tuvo o ha tenido a lo largo de su vida. Incluso hay historias populares de ese tipo que se vuelven referentes culturales. Actualmente existe una gran ola de emprendimiento y liderazgo ha tomado esos casos como referentes ideales de lo que es ser un emprendedor.

Sin embargo, hay una cuestión crucial que se presenta al pensar detenidamente en qué tipo de crecimiento y desarrollo se está promoviendo: ¿crecimiento individual o colectivo? Creo que la respuesta nos parece clara: el crecimiento y desarrollo actualmente es visto como algo individual. La gente que progresa es aplaudida porque logra tener individualmente gran riqueza económica y material: un gran auto, un gran departamento o casa en alguna zona exclusiva, viajes por todas partes del mundo y comidas en lujosos restaurantes, etc. Pero siempre estamos hablando de una misma y única persona. Sin duda es correcto buscar satisfacción de necesidades básicas y luchar por sueños individuales. Pero ¿es lo único que debemos buscar y es lo mejor? El problema que quiero señalar es referente a la construcción social del emprendimiento y crecimiento que se promueve actualmente, pues en última instancia representa los valores de la sociedad. Véase el siguiente caso: Juan es un chico de una comunidad rural que con mucho esmero logró culminar su escuela Normal para ser docente en alguna comunidad rural del país; Juan no tiene un auto, no vive en una zona exclusiva, no viaja por el mundo, no come gourmet, etc. Pero es un excelente profesor de primaria y motiva a sus estudiantes a seguir adelante. De alguna manera ha buscado su desarrollo y lo ha logrado. Sin embargo, ¿ese crecimiento es aplaudido socialmente? ¿La sociedad lo ve como un ejemplo a seguir? Lamentablemente está respuesta también es clara: no.

En algunos casos sin duda el crecimiento individual es prioritario, pues trata sobre cubrir necesidades básicas de subsistencia. Pero ese no es el problema a discutir, sino qué ideal de persona exitosa tenemos y cuales son nuestros criterios (valores) para identificar que una persona se está desarrollando positivamente. Si alguno de nosotros se encontrará a la persona del primer ejemplo en la calle, seguramente admiraríamos su ropa costosa, su auto y vida de placeres. La mayoría diría que es una persona exitosa. Pero si nos encontráramos con Juan, pensaríamos que es una persona sin mérito alguno. Sencillamente no es exitosa bajo los criterios sociales actuales. Y ¿cuáles son esos criterios? Básicamente (y tristemente) se podrían expresar en la siguiente frase: eres lo que tienes. Es decir, la posesión material individual es considerada el criterio general para determinar el éxito y crecimiento de las personas.

Allí existe un problema serio, pues mientras todos nos asumimos como seres sociales (dependemos unos de otros) buscamos y promovemos un crecimiento plenamente individual. Esto no es menor, si la mayoría de las personas se preocupara por un crecimiento comunitario, daría cuenta que es lo mejor para todos. Y esto que digo no es una mera opinión especulativa, sino que la CEPAL y otros organismos internacionales han señalado que el crecimiento comunitario e igualitario es esencial para el desarrollo y crecimiento de un país.  La CEPAL lo resume en la siguiente frase: crecer para igualar, e igualar para crecer.


Imagen: https://veraalexis.wordpress.com/2011/02/25/distancia-jerarquica/

 

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