Contrapesos funcionales

Por Brandon Ramírez

Cuando el Brexit ganó en las urnas y Trump fue electo y envestido como presidente de Estados Unidos, se temía que el crecimiento de los movimientos anti globalización, anti liberales y la ultra derecha podría ir ganando espacios en la Europa continental. Esas mismas expectativas hacían no confiar tanto en los contrapesos estadunidenses y creer que Trump en los primeros 100 días de su gobierno, aprovechando el apoyo que logró impulsar su victoria, lograría imponer su agenda para ir recolectando triunfos y congraciarse con su base.

En ese mismo sentido, parecía que Le Pen lograría ganar la primera vuelta en las elecciones francesas, aunque no se veía nada claro que lograra hacerse con el triunfo en la segunda. Siempre con la incertidumbre de no estar ante un nuevo caso Trump, en que un apoyo silencioso e inconmensurable en las encuestas terminara declinándose en su favor, aunque el diseño electoral de ambos países es muy distinto.

Al final, han pasado las semanas, los meses, y parece que, de momento, la democracia estadunidense ha podido soportar a Trump y sus intentos de llevar a la práctica su agenda. La realidad, los intereses políticos y económicos de las élites locales en su país y al interior del partido que los respaldó, han sido lo suficientemente fuerte para hacerse valer por encima de él. Y en Francia, Le Pen no logró hacerse con la victoria en la primera vuelta, y parece más claro, pese a las estratagemas que comienza a hacer, en busca de alejarse de la percepción de su partido, atraer el voto de la izquierda y la derecha anti globalización.

Francia y Estados Unidos, las cunas del republicanismo y la democracia liberal, han podido soportar de momento los embates de grupos reaccionarios que van contra la mayoría de las ideas que les dieron origen como proyectos políticos. Ya lo había hecho los Países Bajos, y todo parece indicar que lo hará Alemania también. Salvo Reino Unido, las democracias más consolidadas del mundo están logrando mantener su modelo liberal y globalizador.

De ninguna forma ello implica que las tendencias a la derecha desaparecerán o decrecerán en los próximos años; si no se hace nada para solventar los problemas que la globalización ha generado en algunos sectores sociales, la crisis de representación de los partidos políticos prácticamente en todas las democracias, esas opciones estarán ahí, esperando una oportunidad para su fortalecimiento como pasó en el periodo entreguerras del siglo XX.

El giro a la derecha también ha alcanzado a los países de nuestra región (Latinoamérica, no Norteamérica), después del ciclo de gobiernos de izquierda que se vivieron en los lustros anteriores. Nuestro país al mantenerse ajena a esa dinámica, como a muchas otras, ha generado sus problemas específicos, aunque compartimos la crisis de representación política y ser afectados por el discurso del nuevo gobierno estadunidense por nuestra cercanía al mismo.

Los problemas políticos mundiales no invitan a ser optimistas en que esa situación vaya a cambiar en el corto plazo. El individualismo de nuestras sociedades tan arraigado no parece darnos la posibilidad de vislumbrar regímenes o proyectos de nación o supranacionales solidarios, como fueron los europeos después de la segunda guerra mundial, que conllevó a la construcción de sus Estados de bienestar, que aún hoy día, pese a los recortes que se han venido haciendo en muchos de dichos países, sigue siendo el entramado institucional que apoya y garantiza el piso mínimo para una vida digna. Como se dice, no es lo mismo ser pobre en esos países, que en el nuestro.

En fin, al menos ver que en el país donde surgió la idea de la libertad, igualdad y la fraternidad, parece que se logrará contener un embiste a dichos principios. Pero no será el último, como no ha sido el primero, y habrá que ver como se han de reconstruir sus instituciones para salvaguardarlos. Y también lo que hacemos nosotros con nuestra particular crisis de corrupción, violencia, pobreza y falta de representación política.


Imagen: http://dabalashoficial.com/blog/wp-content/uploads/2016/10/resiliencia-2.jpg

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