Consejos para el comienzo de una vida profesional sana

Por Eva González

 

La vida profesional  te puede mostrar un camino lleno de piedras, ríos, pantanos y también puentes. Es algo completamente natural, aunque es cierto también que la situación se complica generación tras generación. Los jóvenes que están en sus veintes, viviendo sus primeras experiencias laborales se están topando con un universo completamente distinto al que les toco a sus padres. Hay mucha demanda de talento por parte de las empresas pero también hay exigencias muy altas para los puestos de trabajo que ofertan y a su vez las remuneraciones han caído de tal manera que profesionistas que hace diez años ganaban 24 mil pesos mensuales, hoy están ganando por la misma posición 14 mil. La competencia entre profesionistas se ha endurecido, algunos optan por una mayor especialización académica mientras que otros buscan tener una mayor experiencia en el campo laboral, ambas decisiones pueden ser acertadas o no, lo importante es capitalizar lo que estás haciendo, si estudias durante más años y te dedicas a obtener grados académicos y retrasas tu incorporación al sector laboral, podría ser una decisión no tan acertada, puesto que estarías solicitando tu primera oportunidad laboral entre los 25 y 29 años sin experiencia o muy poca en el sector que buscas desarrollarte, lo que podría jugar en tu contra en un proceso de selección. Sin embargo, esto tampoco es un hecho, lo mejor es combinar el estudio y el trabajo desde la universidad, para que cuando egreses ya tengas al menos experiencia básica en alguna empresa y no tengas que malbaratar tu trabajo tanto tiempo. Hay  jóvenes que a sus 23 ó 24 años de edad todavía no cobran un sueldo como tal por estar haciendo prácticas profesionales o porque su poca experiencia no les abre la puerta para una contratación en una empresa.

Una vez que ya estás dentro de alguna organización, lo importante es aprender todo lo que puedas, tal vez no es el trabajo soñado o el que estuviste anhelando durante tu vida estudiantil, pero tendrás que aprovecharlo al máximo si quieres seguir avanzando en tu carrera profesional. Aprende de todo, no solamente de tus específicas funciones, sé observador, aprende cómo funciona la empresa.

No te sientas el gran poseedor de la verdad, si bien es cierto que cuando estás recién salido de la universidad puedes creerte con el poder del conocimiento en tus manos, tienes que ser muy prudente con lo que dices, ya llevas en ti el estigma de los millennials flojos que quieren ser jefes sin trabajar, como para que se los reafirmes con una actitud soberbia. Piensa que estás aprendiendo para que en algunos años más ya puedas dar cátedra de negocios, por lo pronto ubícate en tu canal y toma tu posición de aprendiz.

Sé realista, probablemente no quieres ser el godínez promedio, pero no te vueles pensando que vas a adquirir una dirección o una gerencia en unos cuantos meses o que vas a ser el gran creativo que México estaba esperando, todo a su tiempo y con los pies en la tierra.

No hables de ti ni de tu vida escolar como si fueras el único universitario de la empresa. Está bien socializar y tener momentos amenos pero si les vas a dar una clase de economía, finanzas o lo que sea, pensando que les vas a decir algo que nunca han escuchado en su vida o que no saben y lo haces en un tono de gran sabio, estarás cometiendo un error que te puede costar caro.

A muchos les pasa que entran a una empresa con expectativas muy altas y se encuentran con una organización rígida, cuadrada, con un ambiente laboral no tan padre como hubieran pensando en un principio. Es más común de lo que crees, pero en lugar de desanimarte o salir corriendo por la puerta de atrás, resiste y aprende. Recuerda que también de las experiencias negativas se aprende y mucho.

He sabido de chavos que al no sentirse valorados por la empresa, deciden renunciar a los pocos días o semanas de haber ingresado gritando a los cuatro vientos que se van a otra empresa que sí los sepa valorar por su gran talento, y resulta que llevan meses desempleados. Debes tener presente que las empresas sí buscan talento pero no eres el único ni el mejor y, además de todo, no cuentas con experiencia suficiente. También recuerda que hay empresas que antes de reclutar a un candidato piden referencias en trabajos anteriores, si no procuras buenos términos en las empresas que pisas, te pueden poner el pie en cada intento.

Por otro lado, tal vez tu meta sea la de emprender, lo cual está magnifico, pero si piensas entrar en el mundo empresarial, esa experiencia que te brinda formar parte de la comunidad Godínez te puede dar un plus. Si tienes tus objetivos bien planteados y vas por ellos y sumas todos los días experiencia, aprendizaje, buenas relaciones, contactos, vas a tener mayores probabilidades de sobrevivir al mundo que te espera por delante.


Imagen: https://impulsoregio.wordpress.com/2015/05/12/como-lograr-que-los-millennials-se-sumen-a-tu-empresa-y-aporten-todo-su-potencial/

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