Con o sin maquillaje. Lo importante es sentirse bonita.

 

Sabemos que en la actualidad es difícil alejarnos de los medios y de la publicidad que nos recuerdan todos los días cómo ‘debemos’ actuar, vestir y ser (desgraciadamente), esto no sólo repercute en las mujeres, sino también, en los hombres, niños y hasta en nuestros abuelitos.

Siempre estamos pegados a las redes sociales, pues es a través de ese medio, donde las últimas tendencias de moda no se hacen esperar. ¿A caso creíste que tu abuelo nunca aprendería a utilizar Facebook? Pues te equivocas, malas noticias: tu abuelito también tiene Facebook y sabe dar likes  a las publicaciones.

Tampoco creas que te voy a hablar sobre todas esas técnicas que existen sobre maquillaje cuyos nombres nos parecen raros de pronunciar, y menos te hablaré de las tendencias de moda de este año, porque de eso ya se encargan las revistas de moda que ya conoces y lees en la interminable fila del supermercado.

Esta vez me voy por el lado más humano y es gracias a un tema que me hizo reflexionar sobre mi punto de vista respecto a ¿maquillarnos o no maquillarnos? ¡esa es la cuestión!

 Recordando mi infancia y gran parte de mi adolescencia, en el colegio había niñas que se pintaban los labios, iban creciendo y se delineaban los ojos, con el paso del tiempo agregaban más maquillaje en sus rostros, incluyendo la depilación de cejas, y muchas otras cosas. En cambio, por mi parte ‘nunca’ me llamó la atención hacerlo, ya que no formaba parte de mi personalidad.

Incluso tenía compañeras de clase que me decían que algún día me iban a maquillar y ponerme ‘bonita’ según lo que para ellas significara esa palabra. Mi respuesta siempre era un ‘no, gracias.’

Realmente nunca me preocupó el hecho de tener que usar maquillaje para verme ‘bien’, supongo que en ese entonces no me preocupaba tanto por lo que los demás opinaran respecto a mi imagen.

Algunos años después, y la verdad no recuerdo la edad que yo tenía, mi madre me regaló una base de maquillaje que utilizaba ocasionalmente; y a pesar de ello, el maquillaje seguía sin ser mi mejor amigo.

Ya cuando tenía 17 años, comenzaba a usarlo y a pintarme los labios de un tono rosado que resaltaba un poco mi personalidad, discreta ante todo, y a colocar máscara en mis pestañas.

A comparación de las demás chicas, siempre he preferido ser natural en ese aspecto y la verdad es que hoy en día sigue siendo así. Respeto a las chicas que les guste traer kilos de maquillaje en sus rostros, y sí, lo digo sarcásticamente y fuera de broma, en verdad respeto quienes gusten de ello.

No es como que diga que sea una loca amargada por el tema del maquillaje, todo lo contrario: yo también he utilizado maquillaje.

Recuerdo una vez en una reunión familiar las mujeres opinaban acerca de qué debíamos usar maquillaje, según ellas para ser bonitas y yo sólo me preguntaba en mi mente  ‘¿Es en serio lo que están diciendo?’. O sea, ellas decían que si no te maquillabas, eras fea.

No creo que el hecho de llevar maquillaje determine tus sentimientos respecto a tu propia persona, tampoco que te defina como alguien guapísima con o sin maquillaje, pero de lo que estoy completamente segura es que arregladas para todo tipo de ocasión, siempre nos hace vernos y sentirnos bien con nosotras mismas.

Aunque claro, también depende de la autoestima que tengas y la actitud que lleves.

Incluso puede haber ocasiones en las que, a pesar de que te veas guapísima como estás vestida, estás bien maquillada y todo, pero tú te sientes fatal; entonces, aquí se rompe la regla que según algunas mujeres dicen que con maquillaje eres ‘alguien’, porque si tú no te sientes bien contigo misma a pesar de los kilos de maquillaje que utilices, es obvio que tampoco te vas a ver de esa manera.

Me sucede que últimamente debo salir a reuniones, ser presentada con personas nuevas, ir vestida de acuerdo a la ocasión y sí, uso maquillaje (lo más natural posible) pero que me haga verme bien; y si llevo la actitud adecuada, hasta la personas que nunca me miran, ahora lo hacen.

Eso de que el maquillaje me haga sentir ‘bonita’ no tiene nada que ver con lo que yo piense respecto a mí misma. A veces ni siquiera voy maquillada, pero sí bien vestida y me siento bonita. Pero como digo, todo depende de la autoestima y la actitud que lleves.

Hay ocasiones en las que me pasa que me veo bonita y no me siento de esa manera, entonces los demás se dan cuenta de que ando de un humor tipo: ‘mírame y no me toques porque te mato.’ Y sólo porque no me siento bien conmigo misma.

¿Qué quiero decir con todo esto? Que es muy fácil dejarnos influenciar por los medios, vivimos en la era de las selfies, queremos y nos gusta destacar ante los demás y está bien,  es algo natural del ser humano, siempre hemos vivido en competencia.

En realidad creo que todo es cuestión de actitud, en qué concepto te tengas a ti misma y qué eso es lo que vas a reflejar hacia los demás.

El maquillaje no te hace ser:

– Alguien, porque tú ya eres alguien.

– Bonita, porque tú ya lo eres, sólo debes sentirte de esa manera.

-Mejor persona, porque todo depende de la educación que tengas.

– Inteligente, porque la inteligencia no se mide por la apariencia, sino por los conocimientos que posees y compartes.

Todo está en la actitud que lleves por la vida, eso es lo que realmente te hace ser bonita. Con o sin maquillaje, no importa, sólo tu autoestima.


Imagen: https://www.flickr.com/photos/dancingballerinas/

 

Comentarios

Comentarios

Jóvenes Construyendo

Jóvenes Construyendo es una plataforma en línea que ofrece un espacio de expresión para jóvenes con grandes ideas con el objetivo de compartir puntos de vista y propuestas sobre juventud.