Coco: ¿Inesperadamente buena?

Por Isaac Anzaldo

Inicio esta breve reseña bajo el manto de mi festividad mexicana favorita, día de muertos y con un gran extrañamiento ya que a pesar de ser noviembre, hace un calor muy lejano al hermoso y misterioso frío de este mes. Francamente tuve serias dudas con respecto a esta película animada, ya que al ser día de muertos mi celebración favorita y con base a pasadas experiencias cinematográficas sobre la caricaturización de nuestras costumbres y tradiciones por parte de los americanos, no tenía ninguna expectativa real sobre esta película, sin embargo siempre es bueno darle la oportunidad a las cosas y mi sorpresa fue grata.

  1. Análisis cinematográfico:

El punto más fuerte de la película sin duda es su estética. Con unos colores y texturas increíbles, la película se abre como un sueño infantil, devenir niño, ya que logra transportarnos a nuestra más tierna infancia, donde por primera vez nos deleitamos con los hermosos colores naranjas y violetas de las flores, la diversidad de imágenes, formas y colores del papel picado, la gran variedad de platillos tan ricos y algunos incluso desconocidos, las calaveras de dulce y chocolate, las historias sobre familiares fallecidos que incluso no llegamos a conocer en vida y que gracias a día de muertos podíamos conectar con ellos y sobre todo lo más místico e interesante que es el rito del altar para los muertos, cuyos elementos prehispánicos y católicos nos despertaban un profundo respeto, curiosidad y misterio sobre esta gran festividad mexicana tan única en el planeta.

El rigor casi antropológico de las imágenes es sorprendente, se notan los 6 años de investigación que realizaron los desarrolladores de la película en nuestro país, todos los elementos del altar a los difuntos están ahí, el camino de cempasúchil que guía a los fallecidos, los niveles del altar con la comida, bebida favorita y objetos personales del difunto, la foto para que siempre permanezcan en nuestra memoria, la sal y el copal que purifican las almas y el ambiente del altar, el agua para calmar la sed de los viajeros, entre un largo etcétera, ya que la película está llena de detalles para el deleite del espectador.

Y finalmente con respecto al apartado estético, cabe destacar la magnífica representación del mundo de los muertos, a través de las distintas fases que ha vivido arquitectónicamente la Ciudad de México, ya que como reconocieron los propios desarrolladores, se inspiraron en la CDMX para representar la ciudad de los muertos. En la película podemos encontrar en dicha ciudad desde basamentos aztecas y teotihuacanos (por ejemplo pirámides con cabezas de Quetzalcóatl idéntica al basamento teotihuacano de la pirámide de la serpiente emplumada), pasando por estructuras coloniales de la Nueva España, palacios del siglo XIX de corte porfirista y por último edificios inspirados en la década de los años 40 y 50, época de esplendor del cine mexicano.

Por último con respecto a las positivas más evidentes, tenemos la trama de la película, la cual tiene como protagonista a Miguel, un niño mexicano de clase trabajadora cuya familia se dedica a la elaboración de zapatos y quienes a su vez tienen un conflicto con la música a raíz de un drama familiar. Paradójicamente, Miguel ama la música y a través de ella comenzará un viaje mágico para encontrar sus verdaderas raíces familiares, obtener confianza en su talento y aprender valiosas lecciones éticas.

Sí bien la trama es el punto más flojo de la película por ser muy básica, sencilla, predecible e incluso podemos decir que sigue la típica formula de Pixar (un protagonista con características especiales, diferente, que busca encontrar su propio camino a pesar de los obstáculos que le impone su sociedad), también hay que destacar su revalorización hacia la familia, los lazos con nuestro pasado, cultura y tradiciones, especialmente en el contexto del México contemporáneo azotado por la gran ola de violencia perpetrada por el agenciamiento Estado-Narcotráfico, donde solo a través de la familia, la educación, la ética y la comunidad podremos dar soluciones a esta terrible problemática nacional.

  1. Contrapunto:

Está claro que Coco no es perfecta, si bien retrata fielmente la estética del día de los muertos, en ningún momento se explica claramente el significado de los elementos del altar para los difuntos ni del rito del día de muertos, más allá del camino de flores o el por qué de los retratos de los fallecidos, los demás elementos prehispánicos y católicos de la ofrenda quedan muy relegados y sin explicación, nosotros como mexicanos lo entendemos inmediatamente sin necesidad de ser explicado, pero para cualquier otra persona de diferente país, queda muy poco claro. Sin embargo esta película al menos puede servir como punto de partida para que gente extranjera se pueda interesar en tan hermosa tradición e investigue y experimente en persona la increíble ritualidad del día de muertos.

Finalmente también hay que aclarar que no existe una única festividad del día de los muertos, cada estado, ciudad o pueblo tienen su variante, todas muy bellas, interesantes y dignas de explorar, no existe un solo México, somos un país multicultural y multiétnico, por ende ninguna película podrá captar nuestra esencia, no somos unos “sombrerudos, fiesteros, que solo trabajamos en oficios ” y sin conocimiento científico y tecnológico alguno como lo retrata la película, pero tampoco somos esos citadinos hipermodernizados ajenos a su cultura. Invito a la reflexión sobre nuestras ancestrales, sincréticas y ricas tradiciones, al ejercicio de las mismas, cada cual a su forma, pero experimentándolas, apropiándonos de ellas en vez de dejar que monopolios extranjeros lo hagan, ya que de lo contrario Disney puede ahora si lograr (ya que de hecho intentó hacerlo) patentar como suya el nombre y la festividad del día de los muertos, las grandes tiendas de moda extranjeras robar los tejidos ancestrales de los indígenas o los chinos apropiarse definitivamente de la riqueza y variedad del maíz y el nopal.


Imagen:       https://moreliafilmfest.com/wp-content/uploads/2017/07/Poster-Coco.jpg

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