Atentamente tu mejor amigo

Por Driveth Razo

 

Querida amiga:

Como me gustaría tener la capacidad de hablar y decirte que todo estará bien y que no hay nada que temer.

Como me gustaría tener unos brazos que pudieran abrazar y darte todo el cariño que crees no tener, ni mucho menos merecer.

Como me gustaría que nuestro contacte fuera a través de la creatividad al hacer origami o alguna manualidad como las que solías hacer y no a través de la piel, ese nuevo lienzo que dices tener.

Solía sentirme feliz cuando me tomabas para algún trabajo escolar. Ahora preferiría sentirme solo y sin ti, pero sabiendo que eres tú la que está feliz.

Desde hace años tu sangre se mezcla con mi pincel, creando esa pintura que sólo tú crees entender y comprender. No te das cuenta que hay mil mundos a tus pies que pudieras crear sin la tinta carmín que tanto te gusta ver.

Fui el único que percibió tus cambios. Antes al llegar a tu cuarto, llegabas cantando sin ritmo ni fa, pero al menos con una sonrisa en tus labios repartías felicidad. Te perdías toda la tarde ya fuera frente a tu celular, estudiando, creando algo nuevo e incluso escribiendo esos cuentos de príncipes y ranas que tanto soñabas por ser tú quien los viviera.

Un día sin más dejaste de sonreír, llegaste y lo único que hiciste fue acostarte y perder tu mirada en el techo… primero cayó una y luego otra, las lágrimas se perdían en tu boca que por más que intentaras ocultar detrás de una risa nerviosa y una sonrisa, no lograban engañar ni al más ciego de la casa.

Todos creían que era una etapa y yo creí que con el tiempo se te pasaría. Pero la respuesta llegó el día menos esperado. La primera vez que te vi dirigirte hacía mí otra vez pensé que era para crear las postales que tanto te gustaba regalar.

Pero recuerdo ver tus ojos centellar y con una pasada empezaste a llorar. Creí que te detendrías pero no fue así, cinco más te hiciste y creí que era el fin. Decías que querías morir, que no había nadie para ti, que estabas sola y querías dejar de sentir; por cada palabra, otra pincelada te dabas.

Los días pasaron y lo hiciste como rutina. Y hasta el día de hoy sigo esperando que cuando vengas a mí sea para crear un mundo de ensueño y no el de terror en el que estás dentro. Prefiero que mejor me abandones, porque a pesar de que volveré a estar solo, sabré que es mejor así para ti.

Atentamente

Tu cutter


Imagen: http://bienestar.salud180.com/salud-dia-dia/5-diferencias-entre-tristeza-y-depresion

Comentarios

Comentarios

Jóvenes Construyendo

Jóvenes Construyendo es una plataforma en línea que ofrece un espacio de expresión para jóvenes con grandes ideas con el objetivo de compartir puntos de vista y propuestas sobre juventud.