Aprender a vender, requisito indispensable para cualquier egresado

Por Eva González

 

Un pensamiento frecuente en las mentes de los estudiantes y egresados de cualquier carrera universitaria es de un comienzo de su vida profesional dentro del campo laboral que eligieron estudiar, así como también es común pensar que los conocimientos adquiridos sean suficientes para colocarse en el puesto deseado, sin embargo, la realidad es muy diferente. No es raro encontrarse con que a pesar de las buenas calificaciones obtenidas, un candidato va a innumerables entrevistas sin obtener un resultado positivo. Tampoco es raro ver que el alumno promedio o el que tuvo problemas con sus profesores porque hablaba mucho durante las clases o se las saltaba, consiga empleo más rápido que los demás de su generación o incluso aquellos con mejor promedio.

Parecería muy injusto pero tiene una explicación: los empleadores escogen a los candidatos más por sus habilidades de comunicación y de empatizar con sus interlocutores, que por sus calificaciones en la facultad.

Cuando una persona se entrevista con un empleador, lo que está haciendo es tratar de venderse como profesional de cierta área para el puesto que está solicitando y por el que fue preseleccionado para acudir a dicha entrevista.

La persona debe aprovechar esta oportunidad que le brindan para demostrar que es el candidato perfecto para desempeñarse en el puesto solicitado. Como candidato contarás con aproximadamente quince a veinte minutos para generar en el reclutador la confianza necesaria para pasar a la siguiente fase del proceso de selección y reclutamiento, así que lo que digas y la manera en que lo hagas será decisivo para lograrlo.

Mucha gente, ya sea que tenga o no experiencia laboral, se limita a contestar las preguntas de su interlocutor sin aportar más nada. Es muy importante saber interpretar las señales  que nos da el entrevistador para poder decirle lo que quiere escuchar. Claro que tampoco se trata de mentir, ya que si lo haces, te meterás en aprietos y perderás la confianza del empleador. Por eso también es muy importante que sepas a lo que vas, que investigues de qué empresa se trata, cuál es el giro, indagar un poco más acerca de la misión de la empresa, ya que si quieres trabajar en ella tú vas a contribuir a cumplir con esa misión. Con esto vas a demostrar que te interesa trabajar ahí, y si logras que tus conocimientos empaten con lo anterior, vas a tener un paso adelante.

Es muy probable que aunque trates de seguir estos consejos, no te resulten bien a la primera, vas a tener que ponerlos en práctica varias veces antes de que consigas esa oportunidad que tanto deseas. Tendrás que repasar, después de cada entrevista, qué fue lo que hiciste y lo que dijiste, vas a tener que analizarte a ti mismo para autocorregirte y que la siguiente vez no vuelvas a cometer los mismos errores. No te sientas mal, es lo más normal, ya verás que mientras más experiencia obtengas en estos procesos, más posibilidades tendrás de que la siguiente sea la buena, pero debes trabajar en ti mismo y no desistir.

Ahora, continuando con el tema de las habilidades de venta, debes saber que una vez que consigas el empleo deseado, vas a seguir vendiéndote, no puedes bajar la guardia sólo porque ya estás dentro de la empresa. Deberás ver a tus jefes como si fueran tus clientes, ya que de hecho eso serán, se les llama “clientes internos” y deberás prestarles la importancia que tienen. Más allá de que sean figuras de autoridad, deberás verlos como las personas a las que les presentarás y “venderás” tus ideas, tus proyectos y tu trabajo de cada día. Cuando los gerentes o directores de una empresa ubican a alguno de sus colaboradores como una persona que contribuye por medio de su labor, de sus ideas y propuestas, éste se convierte en un activo muy valioso para la empresa, así como también les gusta la gente que constantemente busca aprender, que escucha y observa. Cumplir solamente con el trabajo que te toca podría bastar pero si lo que buscas es ascender, tener nuevas y mejores oportunidades, contar con la recomendación de jefes y colegas, deberás esforzarte más.

Todo lo anterior está englobado en una sola actividad: vender, que no implica necesariamente que estés cambiando algo por un valor económico. A lo largo de tu vida vas a vender mucho, incluso debes tomar esto en cuenta cuando estés en el antro tratando de conquistar a alguien, todo se trata de vender y, ¿cuántos malos vendedores conocemos? Te apuesto que muchos.

Recuerda que lo que aprendes en el colegio es muy importante, pero hay otros factores a los que deberás prestar especial atención, sobre todo en un entorno tan competitivo como el actual, toma la delantera y colócate entre los mejores.


Imagen: http://www.construyendorelaciones.com/metodologia-disc-para-el-desarrollo-de-habilidades-de-venta-y-negociacion/

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