A todos los que han sido mis amigos y ya no lo son

Por María Fosado

Son las 2:00 AM, no importa el día. Solo sé que es otro de esos días en los que no puedo dormir. Muchos pensamientos rondan por mi cabeza. La mayoría de esos son recuerdos. Recuerdos de cosas bonitas, de personas que una vez fueron y ahora ya no son ni están.

¿Me gustaría poder regresar el tiempo?” “¿A caso me arrepiento de algo?”, son dos preguntas que me hago como para reflexionar sobre las personas que he conocido y han formado parte de mí.

Una vez leí: “uno aprende a conocerse a través de las personas que van pasando por nuestra vida” y creo que esa frase es completamente cierta.

Ahora es cuando puedo responder a ese par de dudas.

No quiero regresar el tiempo, creo que todo sucede en su momento. Lo que sucede es por algo y lo que no sucede, también pasa por algo.

Esto me conlleva a pensar que no me arrepiento de nada. No me arrepiento de haber conocido a las personas que ahora ya no están en mi vida. No me arrepiento de haber llamado “amigo/a” a quien ya no lo es, porque justo en ese momento en que decidí llamar así a alguien sabía que era lo correcto.

Si se me diera la oportunidad de poder borrar de mi mente todas aquellas personas que han pasado por mi vida, sin duda no borraría nada, porque cada persona te enseña algo.

Sólo pienso y me pregunto, ¿cómo sería mi vida actualmente si esas personas siguieran conmigo? No tengo respuesta para ello.

Recuerdo momentos que me han sacado una sonrisa, aquellos que me han decepcionado, me han hecho enojar, llorar, reír, y también odiar.

Sé lo que es sentirse decepcionado por alguien en quien habíamos dado nuestra confianza.

Sé qué es que te den la espalda cuando supuestamente aquellas personas que hacían llamarse “amigos” decían que siempre podrías contar con ellos.

Sé lo que se siente cuando esa persona en la que confiabas, habla a tu espalda mientras que en tu cara no es capaz de decir todo lo que piensa de ti.

Sé lo que se siente odiar y tener que ocultar toda tu impotencia hacia alguien que te ha defraudado y cuando te ve se ríe en tu cara.

Pero también sé que uno decide con qué experiencia puede quedarse y cuáles desechar.

Lo cierto es que, se puede olvidar lo que pasó, pero no cómo nos hizo sentir.

No es hacerse la víctima, como si pretendiera decir que lo peor me ha pasado a mí.

A veces pienso que quisiera ser por un momento, esas personas que me han hecho sentir mal, que me han criticado, los que me han defraudado y decepcionado, las que decían ser mis “mejores amigas” y que en realidad nunca lo fueron; pero sobre todo, ser esas personas que me han podido olvidar.

*“Bendito sea el que olvida porque a él le pertenece el paraíso”.

Y sí, también puedo hablar de esa persona con la que alguna vez sin ser nada, pensaba en tener un futuro. Y de repente… ¡nada!

Ya sabes, amigos que se van aunque nosotros no queramos, que han significado mucho en nuestras vidas pero ya no pueden seguir o no en esta vida con nosotros.

Aquellas personas que se van y sabes de sobra que no son suficientes tus dos manos para intentar detenerlas. Pasa el tiempo y no nos queda más que olvidarlos.

A fin de cuentas, el tiempo ayuda a sanar heridas y también olvidos.

*”Bienaventurados los olvidadizos pues superan aún sus errores”.

Pienso que si no me arrepiento de nada y no cambiaría nada, por lo menos sí me gustaría haber podido decirle algo por última vez a todas esas personas que ya no son más mis amigos, como si pudiera reunirlos a todos una vez más y decir:

Gracias por lo que aprendí al estar con ustedes, por el tiempo compartido, por los buenos momentos, las risas, los detalles, la confianza, las confesiones, y por estar en su momento.

Pero sobre todo, gracias no a ustedes, sino a la vida, que por sus decepciones, por darme la espalada, por hacerme a un lado, por hablar atrás de mí, por defraudar mi confianza y por olvidarme, he aprendido a ser más selectiva, a confiar en pocos, a seguir adelante. Y ahora puedo estar segura que personas mejores llegarán a mi vida.

Para terminar con tanto sentimiento escrito, comparto lo que una vez leí:

El mundo es redondo porque tiene que dar muchas vueltas con la finalidad de volvernos a encontrar unos con otros.

Tal vez nos veamos con los ojos o nos reconozcamos a través de los recuerdos.

La vida siempre se encarga de darnos a cada quien lo que nos corresponde.

Nos va poniendo en nuestro camino a personas que nos enseñan algo y muchas veces nos enseñan a no ser como ellas.

Lo más importante de todo es siempre seguir adelante, al final encontraremos un tesoro después de habernos caído.


Imagen de: https://www.flickr.com/photos/alessioalbi/

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