5 cosas 

Por Driveth Razo

Muchas veces nos encontramos perdidos, pasamos por momentos de dificultad que no sabemos cómo superar. Creemos que el mundo se acaba y sobretodo creemos que no somos nada. Antes de empezar a ser una bola de negativismo andante tenemos que pensar en este ABCDE:

A) Dolor.

Cuando pensamos en dolor, pensamos en sufrimiento. No nos damos cuenta que el dolor puede ser inevitable (dependiendo de cada persona), pero el sufrimiento SIEMPRE es opcional. Vivimos una vida con altibajos, unos días buenos y otros no tanto. Cuando creemos que todo va fenomenal, la vida llega y nos golpea sin previo aviso. No nos da tiempo de prepararnos para ello, y por lo tanto, el dolor aparece inmediatamente. Llegamos a pensar que no vale la pena vivir y muchas veces incluso empezamos a pensar en la palabra de 8 letras: SUICIDIO. Aunque sintamos que estamos en la profundidad de un abismo –y por más duro que sea– hay algo que depende de uno mismo y que hace la gran diferencia entre caerse y rendirse, y caerse y levantarse, eso es: evitar por cualquier medio transformar el dolor en sufrimiento.

B) Fuerza.

Aunque suene cliché, somos más fuertes de lo que creemos. Hemos pasado por tantas cosas que ni siquiera nos damos cuenta cómo con el paso del tiempo nuestra fuerza interior se va fortaleciendo poco a poco. La primera vez que nos quitaron una muela (sobre todo si estábamos pequeños y era la muela de leche difícil de despegar) nos dolió mucho e incluso empezamos a odiar al dentista. Después, conforme crecimos, nos dimos cuenta de que se iba a repetir ese procedimiento: las muelas del juicio. Esas muelas con las que casi queríamos llorar y algunos de nosotros incluso lo hicimos cuando nos las quitaron. ¿Creen que hubiéramos soportado ese dolor cuando éramos menores? Lo dudo, como todo en la vida, tenemos que ir de despacio para superar los retos. Y la fuerza en sí va en aumento poco a poco, a tal grado que no nos damos cuenta de qué tan fuertes somos. Aunque lo dudemos, somos más fuertes de lo que llegamos a imaginar, e incluso a percibir.  Así que activa esa fortaleza, y enfréntate al mundo.

C) Quejas y más quejas.

Quejarnos y compadecernos no nos ayuda a cambiar nada. Al contrario, estamos desperdiciando tiempo sin hacer nada de provecho para mejorar la situación y al final tendremos menos resultados que los que hicieron algo para mejorar su situación. Hay que tener presente que es mejor siempre hacer algo y fracasar en el intento, que quedarnos sin hacer algo y tener éxito en ello. La acción y la perseverancia son las armas con las que nos enfrentaremos a la vida y son las que nos abrirán la puerta hacia los resultados que de verdad anhelamos. Hay que dejar de quejarnos y estar dándole varias vueltas al problema con la cabeza. Mejor hay que empezar a actuar y así lograr un cambio, aunque sea pequeño.

D) Temporal.

Aunque nos duela admitirlo, debemos tener en mente que todo en la vida es temporal, incluso la vida misma. Nacemos, crecemos, y morimos. Nuestra vida incluso es temporal en la vida de otros. Las experiencias y problemas, así como las personas son temporales en nuestra vida. Cuando menos lo esperamos hemos superado un problema, hemos aprendido a vivir sin una persona que era el mundo para nosotros e incluso hemos disfrutado los momentos al máximo. Hay una metáfora que dice: detrás de una tormenta siempre llega el buen tiempo, y tras la más cerrada noche, siempre habrá un amanecer. Esta metáfora hay que tenerla siempre presente. Puede que ahorita estemos teniendo alguna dificultad, ya sea por un problema o por una persona; pero nunca tenemos que olvidar que todo pasará.

E) Heridas

No por hablar de heridas me refiero únicamente a las visibles o superficiales –ya sean provocadas por un accidente o por autolesionarse–  sino también a heridas que se llevan en el alma. Muchas personas tratan de ocultar sus fracasos y sus errores, sin darse cuenta de lo que en verdad significan. Las lecciones vienen disfrazadas de fracasos. Esos fracasos que en el pasado nos hicieron caer, nos servirán en el futuro para evolucionar, ser más fuerte y sobre todo para salir adelante. Todos somos humanos y cometemos errores, pero de uno depende ver esos errores de forma positiva y aprender de ellos, o de forma negativa y hundirnos en ellos. Al fin y al cabo nuestras heridas son símbolos de nuestra fortaleza.

Cada vez que atravieses algún momento de dificultad, ten presente este ABCDE y atrévete a hacer más llevaderos esos instantes, pero sobretodo atrévete a gritarle a la vida que sigues luchando por vivir.


Imagen de: jullie-vitoria.blogspot.com

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