Las profecías de Asimov: Máquinas para decidir

 

Erick Alberto Rodríguez Silva

@Erick_ARS   erick@celeam.org

De niño recuerdo haber leído un cuento escrito por Asimov en 1955 titulado “Sufragio universal”. El cual propone algo muy sencillo: en el futuro las maquinas decidirán por nosotros. El cuento narra las cualidades de la súper computadora Multivac  que sólo necesita analizar a una sola persona para deducir cual será el resultado de las elecciones presidenciales. La máquina, que posee un control de casi toda la información del país a todos los niveles, sólo necesita determinar “el factor humano” para realizar tal predicción. En una sesión de tres horas de entrevista se cuestiona al votante elegido (mediante un proceso definido) acerca de los más diversos temas para calcular este factor.

Sesenta años después de haber escrito el cuento de ciencia ficción vemos que la propuesta de Asimov (una vez más) no está alejada de la realidad.  Actualmente diversas universidades en todo el mundo cuentan con una línea de investigación sobre la utilización de Big data para la predicción del comportamiento de las sociedades. Concretamente lo que hacen es recopilar grandes bases de datos y generar modelos matemáticos que estiman con cierta confiabilidad el comportamiento de las sociedades en un futuro determinado. Los resultados de este tipo de estudios generarán un cambio drástico en la toma de decisiones dado que su utilidad tiene un impacto en diferentes ramas del conocimiento. Por ejemplo, el Dr. Jonathan Bright del Oxford Internet Institute dirige la investigación “Big data and election prediction: analysing online information seeking during the European Parliament elections” el objetivo de esta investigación es detectar patrones de búsqueda en plataformas como Google, Wikipedia y Twitter con fines de predecir los resultados de las próximas elecciones en el Parlamento Europeo. Para algunos de nosotros quizás resulte complicado entender cuáles son las implicaciones de este tipo de investigaciones, el solo hecho de pensar que una maquina pronosticará nuestras preferencias futuras genera una especie de duda acerca de la relevancia de nuestras decisiones individuales.

Tomar decisiones es una actividad que realizamos diariamente, muchas veces de manera inconsciente y otras buscando la opción que más nos conviene. Sin embargo, ningún ser humano (por si solo) tiene la capacidad de informarse sobre todas las alternativas posibles antes de tomar una decisión y realmente desconoce en gran medida las consecuencias que su decisión generará. Por ejemplo, decidir entre comer una hamburguesa o una ensalada es una decisión relativamente sencilla. No obstante, decidir acerca de invertir en la explotación de gas shale o en la construcción de una planta de energía solar resulta ser una decisión más compleja.

Herbert Simon, teórico de las ciencias sociales, afirma que somos seres con racionalidad limitada. Nuestras limitaciones tienen tres dimensiones:

  1. La información disponible
  2. La limitación cognoscitiva de la mente individual, y
  3. El tiempo disponible para tomar la decisión

La selección natural ha intervenido en nuestra especie para generar distintas herramientas que nos ayudan a sobrellevar estas limitaciones; porque si tomamos únicamente decisiones equivocadas nuestra sobrevivencia individual y colectiva se vería en riesgo. En este sentido, aquellos individuos (o sociedades) que tienen las mejores herramientas para tomar decisiones están mejor adaptados para elegir las mejores alternativas posibles que aseguran la sostenibilidad y éxito de su pool genético a través del tiempo.

Hoy en día nuestras decisiones están vinculadas cada vez más con el desarrollo de aplicaciones móviles o app. Por ejemplo, Waze es una aplicación social de tránsito automotor en tiempo real que cuenta con navegación asistida por GPS. Esta aplicación es útil para conductores de ciudades con transito denso como la Ciudad de México, prácticamente la app te ayuda a tomar la ruta que te lleva a tu destino en el menor tiempo posible. Este es un ejemplo para nuestra vida cotidiana; sin embargo, las decisiones más importantes que acontecen en un país son las que toma el gobierno ya que una “mala decisión” implica la perdida de millones de pesos que aportamos todos los contribuyentes.

El costo de estas decisiones suele ser muy alto. Por ejemplo, a finales del año pasado el gobierno en turno decidió cancelar un contrato con una empresa china (por razones “políticas”) para la construcción del tren de alta velocidad México-Querétaro. El monto de la indemnización asciende a 590 millones de pesos por revocación de contrato. Es lógico pensar que las personas responsables de malgastar este capital no son funcionarios eficientes. Sin embargo, estos son algunos de los costos que implica el vivir en una democracia. No obstante, resultaría interesante que la comunidad científica, en conjunto con la sociedad civil, empecemos a desarrollar tecnologías que permitan a nuestros servidores públicos convertir las decisiones que toman en soluciones eficientes y eficaces para nuestros problemas.

La idea no es nueva. Actualmente se encuentran disponibles app diseñadas específicamente para mejorar las decisiones gubernamentales en tiempo real. A continuación mencionamos algunas:

Bigov Better City Indicators: Provee una vista en tiempo real de 83 indicadores de desempeño clave. Desde la economía hasta el crimen y educación.

PublicTransport Management: Permite tomar decisiones rápidas sobre el mantenimiento y utilización de un vehículo, para optimizar sus activos de transporte, infraestructura, y presupuesto.

Situational Awareness Framework (SAF): Les da un mapa geoespacial de puntos clave y áreas con problemas, así tendrán una vista completa de la situación para ayudarles a responder a los problemas y desplegar a los equipos de manera rápida.

Board Meeting: les da acceso en línea a todos los documentos e información que necesitan para su consejo, senado, o reuniones del parlamento. •

Mobile HMI: proporciona una visión móvil en tiempo real del consumo de recursos en las instalaciones gubernamentales. Para aumentar la eficiencia y ahorrar dinero al contribuyente.

Para México sería importante desarrollar este tipo de tecnologías considerando las condiciones sociales, económicas y territoriales de nuestro país. Quizás nunca dejemos que una computadora elija al próximo presidente pero sería importante demandar que los funcionarios respalden sus decisiones en tecnologías creadas por la sociedad a la que gobiernan. Así las app se convertirán en una vía más de participación ciudadana en la que los tomadores de decisiones podrán contar con un respaldo de información sintetizada que les ayudara a optimizar su trabajo.

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