2016: Año Internacional de las Legumbres

Por Sergio Andrade

Las legumbres, también conocidas como leguminosas, son una fuente nutritiva y barata de proteínas y micronutrientes. En América Latina, África y Asia, las legumbres forman parte de la dieta tradicional y a menudo son cultivadas por pequeños campesinos y agricultores familiares, de hecho las legumbres han sido una parte esencial de la dieta humana durante siglos, existen hallazgos que demuestran que la producción agrícola de garbanzos y lentejas se remonta al 7000 – 8000 A.C. Desde el falafel al dal, pasando por el chile o los frijoles cocidos, las legumbres forman parte de la cultura alimentaria y la dieta habitual en casi todo el mundo, por lo tanto son cultivos de vital importancia para la seguridad alimentaria global.

Bajo el lema “Semillas Nutritivas para un Futuro Sostenible”, la Asamblea General de la ONU declaró 2016 como el Año Internacional de las Legumbres, con el objetivo de crear conciencia de sus beneficios y promover su producción y comercio. El Año Internacional de las Legumbres propone sensibilizar a la opinión pública y brindar una oportunidad única para fomentar conexiones a lo largo de toda la cadena alimentaria para así aprovechar mejor las proteínas derivadas de las legumbres, incrementar la producción mundial de legumbres, utilizar de manera más apropiada la rotación de cultivos y hacer frente a los retos que existen en el comercio de legumbres.

Podría parecer efímero destinar todo un año a las legumbres, pero la realidad es que éstas son de vital importancia por varias razones: Primeramente comer legumbres ayuda a mejorar la salud y la nutrición de las personas debido a su alto contenido de proteínas y minerales. Incluir legumbres en sistemas de cultivo intercalado y/o usarlas como cultivos de cobertura mejora la fertilidad del suelo y reduce la dependencia de los fertilizantes químicos al fijar el nitrógeno y liberar el fósforo, contribuyendo así a un sistema de producción más sostenible. La producción de legumbres requiere poca agua, especialmente en comparación con otras fuentes de proteínas. Además los cultivos leguminosos pueden aportar ingresos adicionales a los productores al venderse y comercializarse. Las legumbres son cultivos de alto valor, lo que permite que su procesamiento a nivel local pueda también ofrecer oportunidades adicionales de empleo en las zonas rurales.

Aunado a todo lo anterior, las leguminosas resultan ser un aliado inesperado frente al cambio climático, pues ayudan a reducir la dependencia de los fertilizantes sintéticos,  disminuyendo la huella de carbono e, indirectamente las emisiones de gases de efecto invernadero y además son especies con una amplia diversidad genética, lo que les permite sobrevivir a condiciones de extrema sequía, un factor importante en la seguridad alimentaria dado que los expertos del clima sugieren que el estrés por calor será la mayor amenaza para la producción de de muchos cultivos en las próximas décadas.

Pareciera que el futuro está en las legumbres, sin embargo a pesar de todos sus beneficios, su consumo ha visto una disminución lenta pero constante en los países desarrollados. Esta disminución se ha centrado en la sinergia de dos factores: el cambio de una dieta centrada en la carne que han experimentado varios países y a la incapacidad en la producción de legumbres, la cual no puede mantener el ritmo del crecimiento demográfico.

2016 es un año para acercarnos a una dieta más balanceada incluyendo leguminosas en ella, promovamos su uso, después de todo ¿Qué sería de México sin los tradicionales frijoles? Quienes por cierto, se dice que comenzaron a cultivarse en el año 7,000 A.C. en nuestro país.


Con información de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).


Imagen: http://www.expogourmetmagazine.com/n-/es/8255/las-legumbres-en-espana-de-alimento-para-pobres-a-protagonistas-en-la-alta-cocina

Comentarios

Comentarios